SATSE “Andalucía necesita cerca de un millar de matronas y matrones más para cuidar a la mujer como se merece”

03 mayo 2019

El Sindicato de Enfermería denuncia que Andalucía cuenta con 1.474 especialistas en Enfermería Obstétrico-Ginecológica, lo que supone una ratio de 0,17 profesionales por 1.000 habitantes. SATSE recalca que estos profesionales “hacen mucho más que atender partos”, ya que proporcionan una atención integral a la salud sexual, reproductiva y maternal de la mujer a lo largo de las diferentes etapas de su vida.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Matrona, que el sistema sanitario andaluz sigue obteniendo un “rotundo suspenso” a la hora de dar respuesta a todas las necesidades de las mujeres en lo que respecta a su salud sexual, reproductiva y maternal, al contar solo con 0,17 profesionales por 1.000 habitantes.

Con el lema “Cuidando de la Mujer”, SATSE conmemora, un año más, el Día Internacional de la Matrona, que se celebrará el próximo 5 de mayo, poniendo en valor la destacable labor que realizan estos profesionales a la hora de proporcionar una atención integral a la salud sexual, reproductiva y maternal de la mujer a lo largo de toda su vida, garantizando así la seguridad y calidad en la asistencia sanitaria que reciben.

El Sindicato de Enfermería quiere aprovechar esta conmemoración a nivel mundial para poner el foco de atención en la necesidad de que Andalucía cuente con el número de profesionales suficiente para dar respuesta a todas las necesidades de la mujer en las distintas etapas de su vida, así como del recién nacido y su pareja.

En la actualidad, España cuenta con un número claramente insuficiente de especialistas en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Según el estudio 'Análisis de la situación de los enfermeros, enfermeras, matronas y fisioterapeutas en los centros sanitarios del país', hay 8.531 matronas y matrones, lo que supone una ratio de 0,18 profesionales por 1.000 habitantes, es decir, un profesional por 10.000 habitantes y un déficit de más de 5.000 para cubrir todas las necesidades asistenciales.

Situación en Andalucía
De ellas, tal y como refleja el estudio elaborado por SATSE, 1.474 matronas colegiadas en la comunidad andaluza, lo que arroja una cifra de 0,17 por mil habitantes, por debajo de la media nacional, de forma que serían necesarias al menos 974 profesionales más para alcanzar una ratio óptima.

Actualmente son 852 las matronas y matrones que trabajan para la Sanidad Pública andaluza, según los datos del portal de transparencia del SAS del cuarto trimestre de 2018, una cifra que ha crecido en los últimos años pero que sigue siendo insuficiente, si se atiende a datos como que se ha pasado de 46.450 partos atendidos en el año 2012 a 48.654 en 2016 y 58.588 partos vaginales y cesáreas durante el año 2017, último registro oficial del SAS. De igual forma, recalca el sindicato sanitario, sigue distante el objetivo de contar con al menos una matrona por cada centro de salud.

Ante esta situación, y con motivo del Día Internacional de la Matrona, SATSE quiere recalcar que estos profesionales proporcionan una atención integral a la salud sexual, reproductiva y maternal de la mujer, y, además de asistir el embarazo y posterior parto, atienden sus necesidades en la fase de puerperio normal tras el nacimiento, así como las del recién nacido sano hasta que casi cumple un mes de vida (control de metabolopatía…) “Las matronas y matrones hacen mucho más que atender partos”, reiteran desde SATSE.

Al respecto, el Sindicato apunta que, en la adolescencia de cualquier mujer, las matronas y matrones realizan actividades educativas e informativas en materia de salud sexual y reproductiva, métodos anticonceptivos, hábitos de vida saludables o prevención del cáncer de cuello de útero, mientras en que en el embarazo, parto y puerperio, asesoran y educan para la salud a la embarazada y su pareja en aspectos como la alimentación, ejercicios, higiene, sexualidad o depresión post parto, entre otros.

En una etapa adulta, estos profesionales desarrollan actividades educativas en materia de salud sexual y reproductiva y trabajan en la detección precoz de distintos cánceres, como el de cuello uterino, mama o genital, así como en la atención en el climaterio o la prevención de las alteraciones de suelo pélvico, incontinencia urinaria, etc.