SATSE vuelve a reclamar medidas más contundentes para erradicar las agresiones a los profesionales sanitarios

12 marzo 2021

El Sindicato considera que existe la necesidad de la puesta en marcha de medidas más decisivas que, entre otros aspectos, contribuyan a agilizar la atención y asesoramiento a los profesionales que sean víctimas de una agresión, ya sea verbal o física. Las cifras así lo revelan, y es que en toda Andalucía se registraron durante 2020 un total de 1.042 agresiones a profesionales del SAS, 176 de ellas de carácter físico y 866 verbales, tales como insultos o amenazas.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, en Andalucía coincidiendo con el Día Nacional contra las agresiones en el ámbito sanitario el 14 de marzo, ha vuelto a demandar a la Administración andaluza medidas más contundentes y de prevención frente a las agresiones a los profesionales sanitarios en el desempeño de su actividad.

Y es que los últimos datos de agresiones a sanitarios revelan la necesidad de la puesta en marcha de medidas más decisivas que, entre otros aspectos, contribuyan a agilizar la atención y asesoramiento a los profesionales que sean víctimas de una agresión, ya sea verbal o física.

Tanto es así, que durante el año 2020 a pesar de la bajada de la asistencia presencial en los centros sanitarios por la Covid-19, han sido agredidos más de un millar de profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS), percibiendo así que los usuarios están pagando las deficiencias del sistema con los profesionales que les atienden en primera línea, como demuestran que la demanda de atención o la disconformidad con el trato son las principales causas que derivan en actos violentos.

En concreto, según los datos del registro del SAS recopilados por el Sindicato de Enfermería, en 2020 se produjeron un total de 1.042 agresiones en centros sanitarios de Andalucía, de ellas 176 físicas y 866 verbales, tales como amenazas o insultos, siendo las enfermeras y los enfermeros el personal que más agresiones físicas ha sufrido. Aunque las cifras son inferiores a las de los años 2018 o 2019, en los que se registraron 1.234 y 1.507 agresiones respectivamente, son de extrema gravedad si se tiene en cuenta que se producen en un año en los que descendió sensiblemente la atención presencial en los centros sanitarios.
Entre las pretensiones que derivan en estas agresiones, para SATSE es llamativo que las principales tienen que ver con la demanda de atención, un 34% de los casos, bien por demandar atención fuera de la cita programada, sin cita previa, demandar prestación o medicación para un familiar o exigir un tratamiento distinto al prescrito. También en un 30 por ciento la causa expuesta es el desacuerdo con el trato o conducta en el acto del profesional y un 23 por ciento carecen de causa aparente o no se ha logrado determinar.

Es por ello que, a juicio de la organización sindical, el SAS debe tener en cuenta factores como la dotación de recursos humanos suficientes con respeto a las ratios recomendadas por las organizaciones internacionales a fin de evitar situaciones de conflicto generadas por largas demoras en la atención, reducir listas de esperas y tiempos de espera y disminuir la eventualidad del personal, ya que en muchos casos la inseguridad del profesional por el desconocimiento de un servicio deriva también en agresiones.

A su vez, SATSE puntualiza que aún queda mucho trabajo por hacer en esta materia, aunque el Plan de prevención y atención de agresiones para los profesionales del SAS ha supuesto un importante avance por contemplar medidas de seguridad pasivas, como las de reducir la información que figura en la tarjeta identificativa del personal de los centros asistenciales, que ahora contiene únicamente el nombre y la categoría profesional dificultando su identificación frente a posibles represalias, u otras como, con el objetivo fundamental de evitar la repetición de agresiones, informar a los profesionales de incidentes anteriores con usuarios o pacientes de su centro.

En esta línea y con el fin de erradicar las agresiones a sanitarios, el Sindicato de Enfermería, SATSE, ha elaborado un proyecto de ley estatal que contempla más de 50 medidas y actuaciones concretas para luchar de manera conjunta, coordinada y eficaz contra la violencia física y verbal que siguen sufriendo en tiempos de pandemia todos los profesionales sanitarios, especialmente, las enfermeras y enfermeros.

En definitiva, desde el punto de vista de SATSE, urge indagar más en las causas de las agresiones para poder atajarlas, y se insiste en la necesidad de dotar los centros de recursos humanos suficientes a fin de evitar situaciones de conflicto generadas por largas demoras en la atención o el endurecimiento de las penas para los agresores regulando por ley el reconocimiento de delito a la autoridad pública la agresión al personal sanitario.